2014: balance de nuestro primer año en Suiza

año nuevo mafalda cortoEn contra del Real Decálogo de Redacción de Balances de Años Pasados, voy a comenzar mi valoración de 2014 cuando el año ya ha acabado y dejando a un lado los “parece mentira” y “hay que ver, cómo pasa el tiempo”. Me los voy a ahorrar. Primero, porque una es rebelde y gusta de llevar la contraria. Pero sobre todo porque os estaría mintiendo y eso sí que no. Lo confieso. Esta vez, el paso de 2014 no me parece mentira, ni se me ha pasado “volando”, ni ha transcurrido sin que me diera cuenta.

Este año, por mi condición de inmigrante desocupada y estudiante-con-mucho-tiempo-libre, he sido bastante consciente del paso de los días. Para bien, porque ha sido precioso tener tiempo para formarme, retomar antiguos hobbies, hacer amigos y viajar sin mirar el calendario; y para mal, porque sin rutinas ni horarios a veces el tiempo libre “pesa” demasiado. Se acumula en las manos, se escurre entre los dedos y se pierde. O se sube a la cabeza y marea a base de pensamientos negativos y miedos infundados (más teniendo en cuenta que en esto de emigrar aún soy novata).

2014 pasará a mi memoria como el “año montaña rusa” repleto de altos y bajos, días buenos y muy buenos, malos y peores. Un año agotador. El primero que viví en Suiza, y a ratos sobreviví. Pero si tuviera que ponerle un titular al ya año pasado, sin duda sería algo del tipo…

“2014: año de cambios, aprendizaje y nuevas experiencias”

Empezando por el final, este año me ha regalado incontables nuevas vivencias, como ningún otro hasta el momento. Si algo conlleva emigrar es nuevas experiencias, de todo tipo, que son fuente de aprendizaje y motor del cambio.

En mi haber quedan experiencias que he tenido el placer de compartir con vosotr@s este año -como el ascenso al Monte Pilatus, el día que sentí eso que llaman “choque cultural“, la fiesta del Sechseläuten en Zürich, aprender cómo funciona el enrevesado sistema sanitario suizo, enfrentarme a la búsqueda de trabajo o, últimamente, sobrevivir a -15º grados- y muchas otras que no han quedado registradas y que probablemente hasta haya olvidado.

Como sea, todas ellas me han enseñado mucho. Vivir ya de por sí es aprender. Es lo único que nunca dejamos de hacer, junto con envejecer. Pero, además, al emigrar el aprendizaje se maximiza. Más allá de nuevos idiomas, tradiciones o costumbres, aprendemos nuevas formas de relacionarnos con el entorno y adquirimos, a la fuerza, nuevos recursos para desenvolvernos en un contexto desconocido y a veces hostil, y para desarrollar una nueva vida fuera de nuestro entorno conocido.

Y digo “a la fuerza” porque emigrar nos arranca de nuestra “zona de confort” -nuestro entorno, nuestro círculo social, todo lo que nos es familiar…- y nos obliga a enfrentar las nuevas experiencias de las que os hablaba. En ocasiones auténticas “pruebas” que exigen un esfuerzo casi imperceptible pero presente, que pueden llegar a ponernos al límite y hasta hacer que nos sintamos perdidos, incomprendidos y muy solos. Pero no hay que alarmarse, todo esto es parte del proceso de adaptación y se pasa 🙂

Pero centrémonos en todo lo bueno que nos aporta esta situación. Sobre todo a nivel personal, ya que gracias a este proceso tenemos la oportunidad de redescubrirnos, conocernos mejor a nosotros mismos y “aprovecharnos” para sacarnos el mejor partido, querernos más (eso siempre), crecer y hasta cambiar. A ser posible, a mejor…

año nuevo mafalda 2

Se podría decir que cambiar Suiza por España, con todas las nuevas experiencias, aprendizaje y cambios que conlleva, ha marcado mi 2014. Y, así a ratos siga siendo duro, hoy miro atrás y me doy cuenta de que ha merecido y merece mucho la pena por todo lo que me ha aportado y me sigue aportando. Porque, aún con muchos días de viento en contra, sigo disfrutando la travesía.

Suiza, querida, este es el principio de una gran amistad!

Lo peor mejor de 2014 

2015 ya está aquí y no voy a desperdiciar ni un segundo rememorando lo malo, ni mucho menos lo peor de este año que acaba. Prefiero seguir celebrando lo bueno, que ha sido mucho. Dicho de otro modo: que le den a lo peor de 2014 y ¡vamos a celebrar lo mejor!

Y aquí lo tengo claro: por encima de todas las experiencias, de lo aprendido, de mi reconciliación con el inglés, de ser capaz de mantener una conversación en alemán -así sea como los indios-, de haber conseguido trabajo (¡sí!), de todos los viajes y buenos momentos… lo mejor de 2014 han sido l@s maravillos@s amig@s que he tenido la suerte de encontrarme -y reencontrarme- por el camino. Los nuevos y los de siempre. Los que son familia y los que no, pero como si lo fueran. Los que siempre están ahí para compartir lo bueno y lo malo, para celebrar los éxitos como propios y para ayudarme a levantarme cuando me caigo (en mi caso muchas veces, porque soy muy torpe).

Especialmente a tod@s ell@s, pero también a tod@s vosotr@s que de alguna manera me acompañais/soportais en esta aventura que apenas está comenzando, os doy las gracias de corazón y os deseo salud plena, trabajo y amor, mucho amor de cara a 2015.

Para tod@s, lo mejor de lo mejor, siempre. ¡¡¡FELIZ AÑO!!! 🙂

 

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6 pensamientos en “2014: balance de nuestro primer año en Suiza

  1. No te puedees imaginar lo que necesitaba leer tus palabras en este momento. Me voy a guardar este post como oro en paño, como oráculo y como terapia rápida para el cambio que voy a hacer en 4 días… Ginebra me espera y estoy poco menos que acojonadita (perdón por esta expresión tan de colegio de pago😜). Un abrazo!!!

    • Gracias!! No sabes lo mucho que me alegra que mi humilde experiencia te haya aportado algo 🙂

      Ante todo, te felicito por la decisión que has tomado. Estás a punto de vivir una experiencia maravillosa… aunque a veces será duro. En este sentido, haces bien en estar un poco “acojonadilla” y tenerlo respeto a la experiencia de emigrar. Yo llegué a este país con tanta ilusión y tantas ganas que no me paré un segundo a pensar en lo complicado que iba a resultar en algunos momentos. Y al final las dificultades me pillaron por sorpresa y con el pie cambiado. Pero nada que no sea superable! Todo lo hace el tiempo y sobre todo la buena compañía 🙂

      Disfruta mucho de la primera etapa, la del descubrimiento, que es preciosa. Y si necesitas cualquier cosa (aunque sea hablar, que parece que no es algo “necesario” pero a veces es lo más importante) ya sabes donde encontrarme!

      Un abrazo y MUY FELIZ 2015 en Suiza

  2. Pingback: Emigrar a Suiza por amor… sobre todo a nosotr@s mism@s | Living la vida en Suiza

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