El “SI” de los suizos a limitar la inmigración: ¿cuestión económica o cultural?

immigration-switzerlandYa ha pasado más de una semana desde que el 50,3% de los votantes suizos se manifestara a favor de restringir la expedición de permisos de residencia a inmigrantes procedentes de la UE. Un resultado que ha provocado un terremoto político y un debate que bulle en la calle y las redes sociales.

La propuesta, promovida por el partido de extrema derecha SVP -Partido del Pueblo Suizo-, ha obtenido una mayoría tímida pero suficiente para obligar al Gobierno a volver a un sistema de cuotas que admitirá a 2.180 ciudadanos de los 8 países del este que ya tenían limitado el acceso y a 57.700 del resto, entre los que está España. Rumanía y Bulgaria, aún fuera del tratado Schengen, tienen vetado el acceso.

Ante la indignación de la UE, Suiza ya ha movido ficha para vetar a los ciudadanos de Croacia, último país en formar parte de la Unión. Y como respuesta a esta “afrenta”, Europa ha suspendido las negociaciones con Suiza sobre intercambio de electricidad y la participación del país helvético en los programas de intercambio de estudiantes. La “guerra” Suiza-UE está servida.

Pero más allá de las consecuencias del resultado, que se verán con el tiempo, el debate en la calle se centra en los motivos que han llevado a la mitad de los suizos a querer limitar la inmigración. ¿Son puramente económicos? ¿O más bien culturales?

Un “SI” más cultural que económico

El principal argumento de la campaña en pos del “SI” es económico y se basa en que la inmigración, si bien ha aportado mano de obra a Suiza, también se ha traducido en un número creciente de desempleados que se aprovechan del sistema social y, es más, pretenden vivir de las subvenciones públicas.

Pero, según datos de los últimos años, la inmigración -lejos de tener un impacto negativo- ha resultado crucial para el desarrollo económico del país. En cuanto al paro, sigue siendo casi nulo entre suizos y muy bajo entre ciudadanos comunitarios. ¿Donde está el problema?

Descartado el motivo económico y con los resultados de la votación en la mano, podemos observar que el trasfondo del asunto es claramente CULTURAL. Desde mi punto de vista, los suizos que han votado “SI” lo han hecho en defensa de su identidad cultural, más que de su economía. Buena prueba de ello es que el “SI” ha predominado en los cantones más conservadores, culturalmente más “cerrados” o menos predispuestos a mezclarse con personas de otras culturas.

Un buen ejemplo es St. Gallen, cantón presidido por una ciudad tan cosmopolita y universitaria como conservadora. Como apunta el post del blog “Living in St. Gallen”, es sorprendente que St. Gallen -cantón y ciudad que se beneficia año tras año de la inmigración- esté a la cabeza de los que han votado “SI”. ¿Qué explicación puede haber sino CULTURAL?

En este punto, hay que felicitar a los impulsores de la iniciativa y su campaña, centrada en la defensa de la economía. Y es que el económico es el argumento más potente para motivar el “SI” en una población culturalmente “cerrada”, de carácter marcadamente nacionalista, que siente verdadera devoción por su cultura (lo cual me parece maravilloso) y que es reacia a convivir con personas de otras culturas (esto ya no tanto).

En resumen, el mix “miedo a perder la identidad cultural” más “demonización de la inmigración” (que suele afectar a personas de bajo nivel cultural, entendido como aceptación de otras culturas como iguales) es el caldo de cultivo perfecto para el “SI” cuando la pregunta es “¿quiere usted limitar la llegada de inmigrantes a Suiza?”.

Lo que se comenta en la calle… y en las redes sociales

En los últimos días he tenido la oportunidad de charlar con varias personas sobre este tema, cara a cara y a través de las redes sociales. Suizos, no suizos, inmigrantes nacionalizados y residentes… me han ofrecido su opinión sobre por qué los suizos han votado “SI”.

Dejando a un lado el miedo a perder su identidad cultural, que ya he comentado, estos son otros argumentos que me han dado:

– Las cosas en Suiza han cambiado a peor (y los inmigrantes tienen o pueden tener parte de culpa)

– La llegada de inmigrantes puede hacer que los suizos tengan más difícil encontrar un trabajo en el futuro

– La crisis económica que sufre Europa puede provocar una “avalancha” de inmigrantes que colapse el mercado de trabajo

– La integración en la UE de países “pobres” va a facilitar que personas que situación de necesidad quieran residir en Suiza (y esto se traducirá en mayor presión en el mercado de trabajo no cualificado, mayor demanda de asistencia social… y aumento de la población de personas non-gratas en el país)

– Inmigrantes, especialmente provenientes de los países del este, se están aprovechando del sistema social suizo (incluso me contaron que en estos países ofrecen información sobre como exprimir el sistema de subvenciones y ayudas públicas)

Y vosotros, ¿qué pensáis? ¿Cuáles son los principales argumentos que han llevado a más de la mitad de votantes a decir “SI”? ¿Son económicos? ¿Son culturales? ¿Políticos?

Me interesa mucho vuestra opinión y os la agradezco (también mucho) por adelantado 🙂

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6 pensamientos en “El “SI” de los suizos a limitar la inmigración: ¿cuestión económica o cultural?

  1. Yo me posiciono claramente en contra de la inmigración lo cual me convierte, por desgracia, en un hereje en la “tolerante y multicultural” sociedad de hoy en día. Rápidamente te tachan de racista, intolerante, nazi y todas esas etiquetas de manual. Vaya por delante que me fascinan todas las razas y culturas del mundo y que detesto a los maleducados e ignorantes que faltan al respeto a los inmigrantes.
    Hace unos días retransmitieron el partido de la Copa del Mundo de Fútbol que enfrentó a Suiza y Francia. Pues bien, de todos los jugadores que disputaron el partido, eran de origen extranjero casi el ¡ochenta por ciento! ¿Acaso no está fallando algo? ¿Tendremos que mirar para otro lado eternamente como si nada ocurriese porque es lo políticamente correcto? Yo veo por ejemplo a un jugador de origen árabe, con cresta y tatuajes, vistiendo la camiseta suiza y se escapa tanto tanto tanto de mi concepto de idiosincrasia suiza… Por eso me alegro profundamente de que haya ganado el sí, porque ya se ha superado con creces todo lo tolerable. Y me alegro que haya sido el pueblo suizo, que es un pueblo al que nadie podrá tachar de intolerante, analfabeto o violento. Si perteneciesen a la Unión Europea (con esa tutela dictatorial de Bruselas) ya les habrían caído toda clase de sanciones y presiones y algún tribunal se encargaría de anularlo todo.
    No creo tampoco que sea una cuestión de cerrazón, como apuntas. Se trata más bien de que todo tiene un límite. Creo que la inmigración podría ser positiva únicamente cuando se produjese a una escala muy reducida y asimilable, y cuando no procediese de zonas desestructuradas. La raza de un pueblo, sus costumbres, sus nombres y apellidos, sus peculiaridades, sus lenguas, son un patrimonio ENORME y profundamente DELICADO que hay que proteger para garantizar la VERDADERA MULTICULTURALIDAD. Si quieres tener una finca de robles no puedes mezclarlos con eucaliptos, porque los robles acabarán por desaparecer en un lento proceso. Es así de claro pero pocos son capaces de verlo o reconocerlo.
    En fin, esta es la humilde opinión de un familiar de emigrantes retornados de Suiza, país al que adoro. Tu blog me parece muy interesante. Mi más sincera enhorabuena.

    ¡Un saludo!

    • Hola Marqués!

      Lo primero, gracias por tu comentario. Es un punto de vista muy interesante. Yo, por mi parte, entiendo perfectamente la diferencia entre una persona racista y una persona en contra de los movimientos migratorios. Creo que a raíz de la votación muchos no suizos interpretaron el sí como una muestra de racismo del pueblo suizo y, como apunto en el post, no creo que sea así, para nada.

      En respuesta a tu punto de vista, te diré que puedo comprender hasta cierto punto tu idea de que es necesario proteger el patrimonio cultural de un pueblo pero no comparto para nada la solución: creo que la protección de la riqueza de un pueblo no pasa por controlar los movimientos migratorios, algo que, además, se me antoja imposible. Vaya por delante que los movimientos migratorios son inherentes al ser humano y que es algo que se ha dado desde el principio de los tiempos. Todos los pueblos son hoy en día el resultado de una mezcla de culturas y esta mezcla también aporta riqueza. El mejor ejemplo lo tenemos en España, un país con una cultura riquísima y de carácter, que es el resultado de la mezcla de muchas otras que se ha dado siglo tras siglo desde que fenicios y cartagineses comerciaban por el Mediterráneo. En conclusión, no creo que los movimientos migratorios amenacen la cultura de un determinado lugar, sino que la transforman. Para bien y para mal, es cierto, pero creo que es algo hasta cierto punto inevitable.

      En el caso de Suiza, más inevitable todavía si tenemos en cuenta que el país necesita de la inmigración para sostener su crecimiento económico. Creo que es un hecho que Suiza necesita trabajadores cualificados de los que no dispone en su mercado interno. Es cierto que, además de este tipo de inmigración, hay otra que puede ser no tan atractiva pero, ¿cual es la solución? ¿Aceptar únicamente a los trabajadores cualificados o a aquellos que vayan a hacer un trabajo que un suizo no quiere o no puede hacer? ¿Volver a los años 50, cuando a los trabajadores italianos que reclutaban para trabajar en Suiza se les prohibía traer a sus familias por lo que se les obligaba a vivir separados de ellas? La verdad, no me parece muy humanitario. Creo que el Primer Mundo no tiene que ser solo Primer Mundo a nivel renta per cápita de sus habitantes.

      Para terminar, solo a modo de comentario, diré que a mi también me sorprende la diversidad que hay en el equipo de fútbol nacional suizo. Y me pregunto, ¿cómo se tomarán los suizos a favor del “SI” que su selección tenga de suiza lo que yo de rubia natural? (Poco o nada, por si hay dudas). ¿Es justo que pongan el grito en el cielo por la llegada de inmigrantes pero luego griten como locos el nombre de “Shaqiri”, que nació en Kosovo pero mete muchos goles con la selección suiza? Aprovecho para compartir un artículo que acabo de leer al respecto y que me parece muy acertado: http://www.swissinfo.ch/spa/shaqiri-y-esos–buenos-migrantes—h%C3%A9roes-del-f%C3%BAtbol-suizo/40473460

      Y aquí lo dejo, que me estoy enrollando demasiado! Por favor, siéntete con libertad para responder si te apetece, me encantará seguir el debate 🙂

      Me alegro de que el blog te parezca interesante!!! Se admiten sugerencias de posibles temas.

      Un saludo!!!

  2. Saludos de nuevo:

    En primer lugar quiero agradecerte tu interesante respuesta y en segundo lugar, tu respetuosa actitud ante mi comentario. Sé que no estás de acuerdo con gran parte de lo que he dicho, pero has intentado comprender mi punto de vista en vez de juzgarme y guillotinarme, y esa es una virtud enorme en estos tiempos de “A o B”, de “estás conmigo o contra mí”. Nadie es poseedor de la verdad y el debate constructivo siempre se agradece.
    Verás. Seré directo. Mi opinión se basa en que creo que todo el proceso de inmigración de los tiempos modernos desembocará en la desaparición de la raza y cultura de los pueblos blancos (en sus múltiples variantes). Será un proceso largo que no verán culminado nuestros ojos, pero ya estamos asistiendo al inicio y desarrollo del mismo. Estas palabras te resultarán apocalípticas pero te lo explicaré. Estoy absolutamente de acuerdo contigo en el hecho de que los movimientos migratorios han sido enriquecedores e inherentes al ser humano a lo largo de la historia. El cóctel de culturas que han pasado por España, por ejemplo, es algo que me enorgullece: judíos, suevos, moros, romanos, griegos, celtas… ¡qué riqueza! Pero esos movimientos (en el caso del área de influencia mediterránea) seguían un orden natural muy preciso, aunque no lo parezca. Y se producían invasiones, sí, y mestizaje, también, pero no iban más allá, es decir, la zona mediterránea actuaba como una frontera natural, como un filtro que asimilaba y equilibraba todo ese cóctel, permitiendo la preservación da las culturas y razas de Oriente y Occidente (esto último es a grosso modo, porque todo fue y es mucho más complejo). El problema hoy en día para mí es que la inmigración (en el caso europeo, pero aplicable a cualquier zona con población blanca), procede de zonas con gran contraste y se disemina masivamente por toda nuestra geografía (desde Grecia a Suecia pasando por Inglaterra u Holanda). Y es un proceso sin marcha atrás. Se puede ver objetivamente, porque las estadísticas no mienten: los inmigrantes CONTINÚAN llegando, tienen más hijos que los autóctonos, aumentan las parejas interraciales, aumenta por lo tanto el mestizaje, existen ya numerosos guetos… Y aquí radica para mí un problema de carga racial importantísimo y te pido que hagas un esfuerzo en comprender esto. Si quieres llámalo racismo, pero no se trata de raza superior o inferior, de mejor o peor, se trata de que la raza blanca es la más propensa de la tierra a perder sus rasgos en el mestizaje, de que su disminución es directamente proporcional al aumento de la inmigración, y todo este proceso se está produciendo por primera vez en la historia en el corazón de Europa, su cuna y es un proceso IRREVERSIBLE. Porque si el ghanés Abdoulaye, de raza negra, se casa con la suiza Úrsula, de raza blanca, sus hijos y los hijos de sus hijos dejarán de ser blancos. Y lo mismo con Bruno y Fatiha, cuyos hijos serán ciudadanos europeos para siempre. Y si fuesen casos puntuales, podrían ser asimilados a lo largo de varias generaciones, pero es que son muchos casos. Y el proceso es EXPONENCIAL. La raza blanca se convertirá en minoría y los no blancos serán cada vez más numerosos, se posicionarán en los órganos de poder, tendrán más peso social y en caso de coyunturas con carga étnica como un referéndum se posicionarán, evidentemente, a favor de los “suyos”. Y esto lo dicen las previsiones de organismos objetivos, pero repito que será un proceso muy largo. En fin, no sé cuál es la solución a todo esto. Ante todo soy humano y cuando veo una patera se me parte el corazón. Por supuesto que existen soluciones, pero la ética del siglo XXI no las permite. Y bueno, como este blog habla de Suiza y me estoy saliendo por los cerros de Úbeda, pongo aquí punto y final. Pensarás que mis palabras son una locura, pero es lo que creo (lo cual no quiere decir que el día de mañana piense lo mismo). Me gustaría responder mejor a varias cosas que apuntas pero este tocho ya es demasiado para digerir, jajaja. Muy interesante, por cierto, el artículo del enlace.

    Recibe un cordial saludo

  3. No veo el problema de que desaparezca la raza blanca, de hecho ya los Españoles colaboran con esto, teniendo hijos con parejas de tez mas clara. soy negra y tampoco me molestaría que desapareciera la raza negra. que predomine lo que tenga que predominar.

  4. Pingback: Iniciativa Ecopop: Suiza votará el 30-N para limitar o no la inmigración (sí, otra vez) | Living la vida en Suiza

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